El legado de Kobe, por Francisco Javier Posadas

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“Mi corazón puede atajar los golpes, mi mente puede lidiar con la dura rutina. Pero mi cuerpo sabe que es tiempo de decir adiós”.

Kobe Bryant, la mamba negra…

 

Esta es la frase central del video creado por Kobe, que tituló. “Querido Basquetbol”. En este cortometraje animado, describe su vida y su amor por el deporte desde que era niño y jugaba con los calcetines sucios enrollados y los lanzaba al cesto de la ropa, imaginaba que ganaba el partido en el último segundo. Con este video, ganó un premio Oscar, premio obtenido, después de su retiro del deporte profesional.

Kobe Bryant, falleció el 26 de enero de 2020,  en un accidente de helicóptero, a los 41 años de edad, con una de sus hijas y otras siete personas, que participaban con él en prácticas de baloncesto para jóvenes, en una academia de su propiedad. Una muerte prematura a todas luces, una leyenda que se magnifica por las circunstancias en las que sucedió su deceso.

Casado con una modelo de raíces mexicanas, Vanessa Laine, con cuatro hijas pequeñas. Ahora deberá superar la tragedia y ser el soporte de sus tres hijas. Kobe vivió en los Ángeles durante toda su carrera de dos décadas y al finalizarla, se dedicó a la formación de jóvenes en el deporte de las canastas en la escuela que administraba con su esposa: “Mamba Academy”.

El apodo de “mamba negra” se le otorgó para hacer un símil con este reptil africano, por su letalidad al atacar la pintura en la duela. La mamba negra (Dendroaspis polylepis) serpiente extremadamente venenosa habita diversas zonas del África subsahariana. Es la segunda serpiente venenosa de mayor tamaño, después de la cobra real; los adultos normalmente miden entre dos y tres metros. Sobre superficies favorables, puede moverse a velocidades de hasta 20 km por hora en distancias cortas. Se describe así, rápida y letal (modelo Kobe). En actitud de amenaza generalmente abre la boca, de color negro azulado en el interior (característica que la da su nombre común).

Es capaz de atacar a una distancia considerable y puede producir varias mordeduras en rápida sucesión. Su veneno está compuesto principalmente de neurotóxicas que a menudo provocan síntomas en diez minutos y con frecuencia es mortal para los humanos a menos que se administre un antisuero. El símil  no puede ser más exacto, considerando el desempeño de Kobe en la duela: alto, escurridizo, rápido, letal, veloz, clavando canastas en rápidas sucesiones y eliminando rivales.

La gran difusión permite que cualquier persona en el mundo conozca a los deportistas más destacados, la televisión inunda las pantallas con sus logros y hazañas deportivas y los convierten en una  marca que comercializa y masifica sus éxitos. La televisión está ligada a la formación humana en la vida moderna y se ha convertido en el principal medio de comunicación masiva y aunque las redes sociales han invadido un gran sector de la comunicación, el formato televisivo tiene una enorme penetración en la cultura colectiva. Los deportes son una de las principales áreas de consumo y ha creado personajes que por mucho han superado a políticos, científicos, artistas y leyendas históricas. Kobe Bryant fue un ícono del baloncesto y el jugador más dominante en los últimos 15 años de su carrera.

Su trayectoria es excepcional en el deporte de las canastas. El deporte ráfaga. Solo superado por unos cuantos nombres, Chamberlain, Malone, Jordan, Abdul, Bird, Johnson. No muchos.

Su trayectoria es un poco atípica en el mundo del deporte y el dinero, permaneció 20 temporadas en un solo equipo, los Lakers de los Ángeles. Consiguió 5 títulos de la  Liga Nacional de Basquetbol (NBA) en Estados Unidos, además de dos medallas olímpicas de oro, en 2008 y 2012. Es considerado uno de los mejores escoltas en la historia de la liga y ocupa el cuarto lugar en la lista de mayores anotadores de la historia de la NBA con 33,643 puntos. Aún lejos de los 38,387 de Abdul Jabbar, máximo anotador de la liga.

Una historia personal de éxito de un deportista con cualidades excepcionales, que trascendió más allá del deporte por su personalidad y ética de trabajo. Tuvo altibajos como cualquier persona, pero lo que siempre lo caracterizo fue su entrega en la cancha. Hasta que su cuerpo cedió ante el enemigo invencible, el tiempo.

El motivo de plasmar algunas líneas acerca de Kobe, es manifestar la visión clara de un ser humano frágil y vulnerable, ante la condición finita inherente a nuestra naturaleza. Un personaje con todos los privilegios, poder económico y capacidades personales, fallece por un error humano, inesperado, impensable. Su trasporte, un helicóptero de lujo, en perfectas condiciones, Modelo Sikorsky S-76B, para 12 ocupantes. Su piloto de confianza, experimentado, más de 8 mil horas de vuelo, minimizó las condiciones climáticas en las que viajaban en una ruta sencilla y de poco riesgo. Tomó una ruta equivocada con descenso brusco y nula visibilidad, neblina densa, “en condiciones ambientales terroríficas”, así lo  describieron los expertos en aviación y se estrelló en una colina en Calabasas California, dejando un saldo de 9 personas fallecidas. Una de ellas, Kobe,  pasó a los confines de la leyenda.

La vida es frágil, es breve. Nuestro final nos sorprende con frecuencia, de manera inesperada, aun en las condiciones más favorables, en la cúspide de la existencia. Solo nos queda disfrutar el pedacito de vida que nos toca. La sustancia primordial de la vida, es el tiempo. Llegamos sin nada, luchamos por obtener lo que no nos llevaremos y nos vamos sin nada. Acaso lo perdurable, es el legado personal.

Kobe, deja un gran legado para las nuevas generaciones que quieren seguir sus pasos en el deporte ráfaga, talento, disciplina y éxito basado en el trabajo duro y pasión por el deporte. Además deja su obra de cine, un cortometraje de poco más de 5 minutos. Un  video que inspira y describe la visión de un niño de 6 años que se enamoró del baloncesto y logró realizar su sueño, ser campeón de la NBA y ganar ese partido soñado, ver entrar la canasta en el último segundo. Obra que, a mi juicio, debería ser una enseñanza obligada para todos los infantes futuros basquetbolistas.

Las leyendas nunca mueren: Descanse en paz, la mamba negra.

 

Video: KOBE BRYANT – Querido Baloncesto (Dear Basketball)

https://www.youtube.com/watch?v=1O5kVONJUSY